¿Cómo la deuda afecta tu salud mental?

Publicado el 23 de septiembre de 2016 en Crédito y manejo de deudas por y traducido por Anay Villar

Young miserable depressed man sitting and thinking

El promedio de la deuda de préstamos estudiantiles en los Estados Unidos es de $48,000 y la deuda promedio de cada familia es de $15,000 en tarjetas de crédito. Tomando en cuenta esto, podemos decir con certeza que el consumidor promedio del país se enfrenta a algún tipo de estrés y ansiedad relacionado con las deudas. Y este estrés mental puede no solo afectar tu salud financiera, sino también tu salud mental.

“Antes que nada, el estrés de estar endeudado y tener que repagarla toda puede ser omnipresente,” dice Melanie Lockert, fundadora y escritora de  Dear Debt (Estimada Deuda). “Cuando estaba repagando mis préstamos estudiantiles me sentía constantemente un poco estresada porque sabía que mi dinero en realidad nunca era mío.”

En realidad es muy fácil ignorar este tipo de estrés y simplemente atribuirlo al estrés usual de los problemas financieros. Pero para muchos consumidores, este estrés se convierte en una carga abrumadora.

La relación entre la deuda y la depresión

“Dependiendo de cuál sea el nivel de endeudamiento y de la capacidad que tenga el individuo o la familia de resolver el asunto, el impacto en la salud mental puede ser pasajero o puede extenderse por muchos años,” expresó  Megan Ford.

Megan Ford, M.S., es licenciada en terapia matrimonial y familiar en la Universidad de Georgia y actualmente es la presidenta de la Asociación de Terapia Financiera (Financial Therapy Association.)

Ford también dice que las preocupaciones financieras suelen conducir a estrés, ansiedad y depresión. Un estudio publicado en la Revista de Salud Pública Europea en el 2012 encontró una relación directa entre las deudas y los trastornos de salud mental. El estudio explicó que:

Los adultos endeudados son tres veces más propensos a tener un trastorno mental común que los adultos sin deudas. Se encontró que los participantes que están atrasados en todas sus cuentas, eran propensos a tener estos trastornos mentales, independientemente del tipo de deuda —  de vivienda, servicios públicos o compras a crédito. La situación se exacerbaba entre los participantes con comportamientos adictivos — drogadicción, alcoholismo o adicción al juego.

La evidencia recopilada durante el estudio fue suficiente para concluir que la deuda es “uno de los factores más influyentes en el desarrollo de los trastornos mentales más comunes.”

Otro estudio de la Universidad Northwestern demostró que los consumidores con altos niveles de deudas presentaron un incremento en los síntomas depresivos de un 13.3 por ciento y un aumento de 11.7 por ciento en el nivel de estrés percibido. El estudio concluyó que generalmente por cada 10 por ciento de aumento en el monto de la deuda personal, se podía esperar un 14 por ciento de incremento y empeoramiento en los síntomas depresivos.

“Puede haber tanta humillación y culpabilidad asociada con las deudas,” dice Lockert. “Tú te puedes sentir mal por estar endeudado, frustrado intentando salir de la deuda y uno puede sentir que no tiene a nadie para hablar sobre esto.”

Lockert también cuenta que después de graduarse de una prestigiosa universidad privada, se le dificultó encontrar trabajo. Esta situación provocó que experimentara una avalancha de síntomas muy similares a los descritos por el estudio. “Me sentí tan avergonzada de acumular tanta deuda para tener un diploma tan poco útil. Me sentí consumida por mi deuda y esto afectó mucho mi salud mental. Sufrí ansiedad, depresión y experimenté un gran complejo de inferioridad. Tener tanta deuda y no tener cómo repagarla inmediatamente fue duro.”

Los efectos de la deuda en la salud física

Tu salud mental no es lo único que se puede afectar. Como explica Ford, la salud mental y física se entrelazan.

El estudio de la Universidad Northwestern también encontró evidencia de que los participantes con altos niveles de deudas podían tener la presión más alta en comparación con el resto de la población. Los participantes endeudados del estudio mostraron un aumento clínicamente significativo de 1.3 puntos en la presión arterial diastólica. Para poner los números en perspectiva, el estudio añadió que u aumento de dos puntos en la presión arterial diastólica, se asocia con un aumento de 17 por ciento en el riesgo de hipertensión y con un aumento de 15 por ciento en el riesgo de sufrir un derrame. Una de las directoras de este estudio, Elizabeth Sweet, agregó que no esperaban encontrar una relación entre las deudas y la salud física de personas tan jóvenes y enfatizó en la necesidad de profundizar y explorar más en este tipo de estudios.

Ford también dice que por lo general cuando las personas están estresadas suelen descuidar de su salud y con tantos problemas financieros en mente desatienden citas médicas, exámenes y cualquier tipo de gastos relacionados con la salud que pueden contribuir a aumentar la deuda. Ella advierte que  “Si además de sentirte tan estresado, no te estás cuidando, es muy probable que esa deuda esté afectando tu salud física–tal vez en más formas de las que crees” y sugiere ocúpate de tu salud también.

Cómo encarar la situación

Las buenas noticias son que los consumidores que se enfrentan a trastornos mentales debido a las deudas tienen numerosos recursos a su disposición. Obviamente, la asesoría financiera ofrece ayuda para lidiar con la parte financiera. Un asesor financiero puede evaluar tu situación actual y desarrollar un plan financiero, una pieza clave para ayudarte a resolver y aminorar la carga de las deudas.

Y para lidiar con el impacto emocional, Ford sugiere buscar algún tipo de terapia financiera.

“Si alguien está experimentando síntomas de depresión o estrés severo relacionado con la deuda o la situación económica, esto es una señal obvia de que necesitas ayuda – ya sea tomando pasos para resolver la situación financiera o encontrando nuevos métodos para lidiar con el estrés eficientemente, o preferiblemente, las dos.”

En cuanto a la terapia financiera, Lockert comenta que cuando estaba deprimida buscó ayuda a bajo costo a través de una universidad local. Y sugiere que si se necesita, se busque ayuda en iglesias, centros comunitarios y universidades locales. Normalmente suelen ofrecer ayuda gratis o a muy bajo costo y siempre uno puede tratar de negociar el costo, ya que en realidad sí existe una necesidad.

A parte de obtener este tipo de ayuda, Lockert también cambió algunos aspectos de cómo manejaba sus fianzas: redujo su presupuesto y buscó trabajos extras bastante creativos para suplementar sus ingresos. Los trabajitos extras la ayudaron a subir su autoestima, y descubrió que lo que más la ayudo a superar la crisis fue cambiar su forma de pensar. Lockert confiesa que aprender a separar su deuda de su identidad personal fue crucial.

“Tu patrimonio familiar no es tu valor personal. Entiende que tú no eres una persona intrínsecamente mala porque estás endeudado. Acepta los errores que te condujeron a contraer deuda — o cualquier situación que te haya llevado a esta situación (por ejemplo, las deudas médicas no son tu culpa, ni de nadie) y trabaja para ser proactivo y no reactivo,” afirma Lockert.

También te puede ayudar entender que tu deuda es temporal. Es natural sentirse abrumado y paralizado por todo el dinero que uno debe, pero dar pequeños pasos para saldar tus deudas te ayudarán a retomar el control y a sentirte mejor.

“Es como sanarse de una mala ruptura amorosa,” Lockert explica. “Vives el día a día y sigues avanzando hacia delante.”

Kristin Wong escribe y produce videos sobre dinero. Puedes leer más de sus blogs y artículos en Lifehacker, NBCNews.com, y su blog de finanzas personales, Brokepedia.

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